Luego de la polémica que desatara el artículo de prensa de El Mundo de España, que llama a Medellín como la “patria de los narcos”, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga, compartió en la noche de este domingo la molestia que le generó ese artículo periodístico: “Me costó mucho leer ese titular, porque es un bajonazo en medio de tanta alegría. Además porque es una relación demasiado arbitraria comenzar hablando de Francisco y luego decir que Colombia es de narcos. Es como si esas dos palabras no pudieran existir de manera independiente”. El mandatario cuestionó además que en medio de un mensaje de reconciliación como el que trajo el Papa Francisco a la ciudad y al país, durante su visita, un medio de la reputación de El Mundo utilizara un titular así para dar cuenta de la estadía del líder espiritual: “¿Es justo llamar ‘La patria de los narcos’ a un país de casi 50 millones de habitantes? Colombia no es la patria de los narcos. Reitero: reconocemos nuestro pasado pero somos un país que mira con orgullo hacia el futuro. Somos una patria de gente trabajadora, de gente amable y buena” (Lea aquí ¿Por qué Federico Gutiérrez le regaló una piedra al Papa Francisco?) Gutiérrez Zuluaga declaró además que es su deber moral sentar esta nota de protesta ante un titular que parece tener la única intención de aumentar la audiencia e invitó al periodista que escribió el artículo, José Manuel Vidal, así como a la línea editorial del medio para realizar una reflexión sobre el oficio. Para hacer referencia a la visita del Sumo Pontífice, Vidal hace referencia a Pablo Escobar y hasta lo califica de “santo”: “Pero el pueblo, el pueblo llano y sencillo, también tiene otros santos, que no pertenecen al imaginario católico. Por ejemplo, las estrellas del fútbol, del cine, de la televisión y de la crónica rosa. O incluso, santos del otro lado, del reino de la oscuridad, como Pablo Escobar, el narcotraficante de Medellín, adorado por la gente, recordado y añorado”. Por calificativos así y a pesar de reconocer algunos signos de transformación de la ciudad y del país, el artículo generó revuelo y ocasionó múltiples opiniones negativas sobre la pertinencia de generalizar y asociar a Medellín y a Colombia con el legado del extinto capo.