Cerro Porteño resultó ser más difícil de lo que se pensaba para Atlético Nacional y con sufrimiento el verde llegó a una nueva final. Antes del partido el marco era más que optimista. En la tribuna se armaron unos rombos con globos blancos y verdes, mientras los juegos pirotécnicos estallaban en una noche perfecta, mientras en la cancha permanecía una imponente tarima que quedó del concierto de Guns N’ Roses, como esperando un nuevo show, esta vez en la cancha. Lea aquí: Nacional tiene su plan B para Japón En el primer tiempo, Nacional lució confundido y Cerro contragolpeó bien. Ya en la etapa complementaria, el verde extrañó a su goleador Miguel Borja, pues tuvo las oportunidades, pero las desperdició, lo que le dio la oportunidad al conjunto paraguayo de asustar a los locales. Al final, Nacional irá por su título 27 ante Chapecoense, conjunto brasileño con el que no tiene antecedentes. Lea aquí: Nacional es finalista de la Copa Sudamericana Franco Armani celebró este nuevo paso: “gracias a Dios estamos en otra final, esto hay que disfrutarlo. Este es un grupo muy grande en espíritu y por eso ha llegado tan lejos. Ha sido un año inolvidable y aún no acaba”. Ver galería: Nacional buscará su primera Copa Suramericana El venezolano Alejandro Guerra dijo que ya han estudiado a su rival. “Hay que jugar lo que viene con mucha inteligencia y marcar una buena diferencia para ir a Brasil. Es un equipo que juega bien por los extremos y debemos estar atentos”. Guerra también tiene claro que lo que le pedirá al Niño Dios este diciembre: “salud y coronarnos en la Suramericana y en el Mundial de Clubes”. (Lea aquí Este es Chapecoense, el rival del verde en la final) El argentino Ezequiel Rescaldani agradeció también al Supremo. “Gracias a Dios se nos dio el paso a la final que era lo que queríamos, anhelábamos vencer a Cerro pero lo importante fue pasar”. El defensor Felipe Aguilar, una de las jóvenes realidades verdolagas, aceptó que superaron a un muy difícil rival, pero espera viajar a Japón con el título de la Copa Suramericana a bordo. “Eso sería una gran motivación.”