El Oriente tiene una larga tradición agrícola y aunque sigue siendo fundamental en la región, la industria y el sector de servicios son nuevos motores que impulsan la economía.
Oriente antioqueño
La vocación económica del Oriente antioqueño ha dejado de ser fundamentalmente agrícola, la industria y el turismo han tomado gran fuerza, sin desconocer ese pasado que une a la región al campo, según señaló Camila Escobar, directora Ejecutiva de la Corporación Empresarial del Oriente (CEO). Ella apuntó que en la región se ha logrado un encadenamiento productivo en el agro, por eso la industria de alimentos es una de las áreas que más fuerza ha tomado, aunque indicó que muchos campesinos que antes se dedicaban al campo ahora lo hacen a la floricultura. “El Oriente sigue siendo una gran despensa agrícola, principalmente en la periferia del altiplano y en las otras subregiones. En el altiplano han cobrado más peso los servicios y la industria”, afirmó Andrés Julián Rendón, alcalde de Rionegro. El mandatario puntualizó que el Oriente tiene un “gran potencial en la agroindustria, en los derivados químicos, nosotros no podemos desatarnos de nuestro pasado agrícola, sino como lo integramos a ese potencial, le agregamos valor”. Tres Valles: el territorio de la economía: una estrategia de ordenamiento económico-territorial para los valles de Aburrá, Occidente Cercano y San Nicolás en Antioquia (2012), un estudio de la Universidad del Rosario, precisó que “se puede apreciar cómo El Santuario, Marinilla y San Vicente se posicionan como el gran eje generador de productos agrícolas del Valle de San Nicolás. La Unión y El Carmen de Viboral también sobresalen por sus cultivos de papa”. Néstor Fernando Zuluaga, alcalde del Carmen de Viboral, señaló que este municipio era esencialmente agrícola, “hace una década empiezan a aparecer manifestaciones económicas importantes para consolidar el desarrollo. Hay un auge de un turismo cultural y un gran potencial ecoturístico y agroturístico”. Aunque destacó que, pese a la cercanía a Rionegro, El Carmen no experimenta un crecimiento industrial, “sin desconocer que pequeños empresarios se han asentado en el territorio”. Rendón, por su parte, especificó que existe “una especie de Área Metropolitana por las conexiones comerciales que se tejen entre El Retiro, Rionegro, La Ceja y Guarne, municipios con una vocación más industrial y de servicios”. El estudio de la Universidad del Rosario evidenció que en el Valle de San Nicolás los sectores con más número de empresas son construcción, confecciones y turismo: “la mayor presencia de proyectos inmobiliarios que tienen como destino algún uso económico, se ha venido dando, de manera muy marcada, en el eje de la Autopista Medellín-Bogotá a la altura del municipio de Guarne, así como en los corredores que comunican a este municipio con Rionegro y el Aeropuerto Internacional. Estos dos municipios son los de mayor proyección actual y potencial para la localización de actividades manufactureras a gran escala, dinámica que también se está expandiendo con fuerza (aunque con menos intensidad) hacia los municipios de Marinilla y El Santuario”. Rendón apuntó que el Valle de San Nicolás tiene ventajas comparativas que favorecen a la industria mucho mayores que otras ciudades del país, incluida Medellín, la principal de ellas el aeropuerto internacional José María Córdova. La dinámica de la región cambió con el establecimiento del Maintenance, Repair and Overhaul (MRO) de la aerolínea Avianca en Rionegro, según apuntó Escobar. En mayo de 2016 entró en funcionamiento en un complejo de 44.300 metros cuadrados localizado en el José María Córdova para el mantenimiento y reparación de aviones. Para generar empleo entre pobladores de Rionegro y otros municipios, el Sena abrió un programa de formación de técnicos mecánicos. Escobar destacó la labor de diversas instituciones de educación superior en certificar personal calificado en este campo, una actividad con una gran perspectiva en la región, puesto que otras aerolíneas también podrían asentarse allí. Ella insistió en que será esencial la formación del talento humano, ya que “hay muchas compañías mirando opciones para establecerse en el Oriente cercano”. Respecto a las dificultades, Escobar precisó que actualmente hay problemas para conseguir empleados estables, “los jóvenes no tienen miedo a perder sus puestos, por lo que nos enfrentamos a un tema de constante rotación”. La directora del CEO también destacó la importancia de evitar los municipios dormitorio, como sucede en el Norte de Valle de Aburrá y precisó que “la industria no debe pensarse sola, sino articulada al territorio”. Más allá del altiplano Fuera del Valle de San Nicolás la economía también ha afrontado cambios, principalmente la zona de los embalses, debido al auge turístico. Hernán Urrea, alcalde Guatapé, aseveró que “hay una cambio abrupto en la economía de la región, especialmente en Guatapé, donde por varias décadas ha cambiado la economía por un progresivo aumento en el turismo. Hoy podemos decir que el turismo se convierte en el principal renglón de la economía”. José Cirilo Henao, alcalde de El Peñol, agregó que en este municipio, pese a la gran afluencia del turismo por ser un corredor para ir a Guatapé, hay una producción agrícola extensa: tomate, pimentón, frijol cargamento, café. Henao destacó que el municipio actualmente tiene proyectos para fortalecer el turismo como la adecuación Piedra del Marial, “estamos haciendo un desarrollo muy bonito, una infraestructura muy interesante por una manantial de agua milagrosa que hay en esa zona” y un corredor de esculturas alusivas a la economía nacional. Zonas más alejadas del polo de desarrollo que es Rionegro como San Francisco siguen siendo esencialmente agrícolas. Alberto Aizales, director de la Oficina Agroambiental y Desarrollo Económico de este municipio, explicó que los principales renglones económicos de San Francisco son la ganadería, piscicultura, café, el cacao y la caña. Aunque no todos están en la misma situación, San Luis, en límites con el Magdalena Medio, también ha sufrido influencia de la industria, aunque no ligada al desarrollo del altiplano. José Maximinio Castaño, alcalde de esta localidad, señaló que, pese a que la agricultura sigue siendo el primer renglón económico, las plantas de Argos, Corona y otras empresas reúnen un número importante de trabajadores.