En los primeros diez minutos, Nacional y Santa Fe se miraron de reojo como tratando de adivinar las intenciones del otro.   El Verde se asomó por las bandas y lanzó un par de escaramuzas que sirvieron para ensayar los movimientos de la defensa Cardenal. Santa Fe, por su parte, también ensayó algunos pelotazos que no significaron susto alguno para la zaga Verdolaga.   Cuando el reloj marcó el cuarto de hora, los dos equipos sintieron la necesidad de cambiar de ritmo y Santa Fe llegó al área de Armani por vía aérea en un par de ocasiones y Franco respondió, como siempre. Matheus Uribe también hizo lo propio y estrenó a Leandro Castellanos, como preámbulo de la primera opción clara de gol que tuvo el Verde con John Edison Mosquera, luego de un centro de Alcatraz García.   Pero Nacional comenzó a impacientarse; renunció a la elaboración y se precipitó sobre el muro defensivo de Santa Fe, y la ausencia de Macnelly, con su lucidez en los últimos 25 metros, se hizo sentir.   En un momento de desconcierto de Santa Fe, apareció Juan Pablo Nieto para dar un pase limpio a Miguel Borja, quien despilfarró la opción y la estrelló en el poste.   Pero lo cierto es que Santa Fe ponía el ritmo del partido, paraba el partido cuando quería y aceleraba cuando se lo proponía.   Faltaban tres minutos cuando Alcatraz cometió un error infantil en una salida y todo desencadenó en un penalti cometido por Armani y convertido de forma brillante por Jonathan Gómez.   Fue como un golpe al mentón y afortunadamente para Nacional, el árbitro pitó el final del primer tiempo, y como salvado por la campana se fue al camerino abajo sólo por un gol.   En el comienzo del segundo tiempo Nacional encimó a Santa Fe, pero nunca tuvo una brújula en ataque y los esfuerzos fueron en vano.   Borja la volvió a tener de cabeza, pero una vez más el balón fue afuera, y ya Nacional empezaba a mostrar síntomas de desespero: balones por arriba, por abajo, por los costados. Nada, todos infértiles.   Hasta que en ese desorden, Edwin Velasco mandó un balón al centro del área y Arley Rodríguez porfió con Castellanos en un borbollón y marcó el empate.   Sí hay goles feos, y el de Arley lo fue. Sin embargo, sirvió para apaciguar los rumores en el estadio y los nervios en la cancha.   Pero ni siquiera el gol otorgó a Nacional la tranquilidad necesaria para encontrar un plan que los acercara al gol de la victoria.   El Verde siguió ansioso, tenso y errático; así tuvo un par de opciones: una de Ezequiel Rescaldani y otra de Borja, pero nunca encontró ni el volumen ni la fluidez ni la continuidad para atacar con criterio.   Y claro, siendo local, Nacional se volcó sobre el arco Cardenal, los últimos minutos incluyendo la adición. Pero todo fue indeciso y azaroso para el Verde, como lo fue el trámite general del juego.  La cara de Borja impaciente y desencajado al final del partido refleja lo que fue Nacional anoche ante Santa Fe.   “La serie está abierta. Nosotros de visitantes somos muy fuertes y allá vamos a ir a buscar la clasificación”, dijo Alexis Henríquez, al final del partido, y quien también resaltó la importancia de la presencia de los hombres de selección para el juego de vuelta.