Atlético Nacional cayó anoche por la mínima diferencia en su visita a Rosario Central, en la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores. Una derrota que caló hondo, teniendo en cuenta que tuvo una buena presentación en términos generales y que es un resultado incómodo pensando en la revancha.   El Verde está obligado a vencer en casa al menos 1-0 para forzar la definición por penaltis. Un triunfo por un gol, de 2-1 en adelante, le dará la clasificación al conjunto argentino, que le quitó al Verde un invicto de nueve juegos en la Copa.   Cuando el cronómetro recién marcaba el minuto cinco, Dávinson Sánchez falló en un pase y le dejó servido el balón a Walter Montoya, quien pateó y vulneró la valla de Franco Armani. La presión alta le surtió efecto al conjunto Canalla.   Ese gol tempranero hizo temer que se venía una catástrofe. Pero nada de eso. Nacional tuvo un resto de primer tiempo brillante, en el que dio una cátedra sobre circulación del balón. Central entregó esférica y terreno al Verde, que manejó a su antojo el útil y tuvo paciencia y tranquilidad para hilvanar jugadas de ataque. Pese al clima hostil y un escenario a reventar, el cuadro antioqueño supo sopesar ese furioso arranque del local.   Nacional tuvo dos ocasiones concretas para convertir, pero careció de finalización, algo que viene acusando en sus más recientes confrontaciones. Jonathan Copete no estuvo enchufado ni entró en el circuito ofensivo. Nacional inquietó por las bandas, con Daniel Bocanegra y Farid Díaz, y con un picante Orlando Berrío, que si bien tuvo poco contacto con la pelota, se las ingenió para ganarle varios duelos a la defensa de Central.   En la segunda parte, el partido perdió ritmo. Nacional careció de frescura y el técnico Reinaldo Rueda intentó darle un revulsivo con el ingreso de Andrés Ibargüen y Marlos Moreno, pero las sustituciones no surtieron el efecto esperado.   Al final, Armani se vistió de héroe al salvar su valla en una triple acción que tuvo Central para liquidar el partido.   “Las atajadas son fruto del entrenamiento, el trabajo de la semana, para eso estamos en el arco. Tenemos toda la fe de que en casa le damos vuelta, es un gol y es posible revertirlo”, dijo Armani.   El profesor Rueda aseguró que “faltó concretar las dos o tres opciones que generamos, pero reaccionamos muy bien. En casa tenemos la tarea de darle vuelta y confío en que podemos lograrlo”.