La demostración de Nairo Quintana ayer en el ascenso a Morgins, donde tomó el mando en el Tour de Romandía, le anuncia a sus grandes rivales que el colombiano está en un progresivo estado de forma que lo confirma como serio aspirante al Tour de Francia, el gran objetivo de la temporada.   A 6 km de meta, en pleno ascenso, Quintana rompió el ritmo del lote puntero, que extrañaba la presencia de Chris Froome, relegado tras una avería mecánica, y sólo desde atrás pudo reaccionar el ruso Ilnur Zakarin (Katusha), a quien su ímpetu le hizo cometer un innecesario error que le costó la etapa tras haber superado al colombiano a escasos metros de la llegada.   Quintana y Zakarin recorrieron juntos los últimos tres kilómetros de los 173 que se disputaron desde Moudon hasta Morgins, pero en la llegada el ruso se adelantó a plena fuerza y sin necesidad invadió la línea de carrera del colombiano impidiéndole una última reacción, por lo que los jueces le dieron el triunfo al corredor del Movistar.   Una decisión que no adorna el trabajo del conjunto telefónico y menos la exhibición de Quintana, pero que los jueces tomaron ceñida al reglamento de competición.   Unos minutos después de la llegada, los comisarios concedieron la victoria de etapa a Nairo, relegando al segundo puesto a Zakarin, con el mismo tiempo que el colombiano. De todas maneras, Quintana ya había tomado el puesto de líder que ostentaba su compañero Jon Izaguirre, quien terminó sexto en la etapa, dentro del primer grupo perseguidor.   Ese lote, que encabezó el portugués Rui Costa, seguido del colombiano Rigoberto Urán, cruzó la meta 26 segundos después.   “Fue un buen día. El equipo tiró todo el día, trabajando siempre muy bien. Yo venía sintiéndome bien toda la etapa y tenía la oportunidad de atacar para buscar la victoria y hacer diferencias arrancando desde lejos; tenía rivales importantes a mi lado, pero quería probarlo y salió como esperaba. A los pocos metros vino por detrás un Zakarin realmente fuerte”, observó Quintana en meta.   El colombiano, quien saldrá hoy vestido de líder en la contrarreloj, apuntó que “los dos nos fuimos para adelante intentando mantener la diferencia hasta el esprín, donde él (Zakarin) hizo una maniobra que los jueces consideraron que no es permitida y lo relegaron al segundo puesto. Realmente Zakarin me habría ganado de todas formas, pero esa maniobra le causó la sanción”.   Nairo expresó que “intentaré defender este maillot haciendo una crono buena y, en función del resultado, aprovechar la última etapa de montaña del sábado. Ojalá podamos mantener este nivel tras los esfuerzos de la semana. No será fácil ganar esta carrera con el cartel de favoritos que hay; si lo logramos, será una señal muy buena en busca del sueño amarillo”.