En el primer semestre del año, a José Julián Velásquez, técnico de la Selección Colombia de semifondo, se le veía impotente. La razón, no logró clasificar, por falta de permisos de algunos corredores, al equipo masculino de persecución, como lo venía haciendo desde el 2000, a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Ahora, el sentimiento del entrenador es diferente. Del agobio pasó a la ilusión, debido a que sus pupilos, esos que combinan experiencia y mucha juventud, acaban de lograr la mejor marca en la historia en el ámbito nacional y continental. En el Campeonato Panamericano de pista que se disputa esta semana en Aguascalientes, México, la cuarteta criolla superó el récord del área que estaba en poder de Argentina en 3 minutos, 58 segundos y 27 milésimas, desde 2014 y en ese mismo escenario, el Domo Bicentenario. Esta vez, Juan Esteban Arango, Wílmar Paredes, Brayan Sánchez y Eduardo Estrada, no conformes con bajar el registro en la clasificación (3.57,690), volvieron a impresionar en la final con un memorable tiempo de 3.55,362, derrotando a Canadá -3.59,931-. El bronce fue para Chile -3.59,154-. “Estamos muy contentos con esta presentación. En este mismo velódromo, hace dos años, logré mis primeros títulos -tres oros- en la categoría júnior. Ahora, vencer en mi primer campeonato élite, me llena de mucho orgullo y felicidad. Uno siempre aspira a más para llegar más lejos, y en ese camino vamos”, dijo Paredes, el más joven de la delegación, con 20 años de edad. “Es interesante y halagador lo que hicieron estos muchachos. Es la nueva sangre de esta especialidad en el país, y aún con madera y terreno por mejorar”, dijo uno de los formadores del ciclismo paisa, el técnico Efraín Domínguez. Al cierre de esta edición, Colombia dominaba el medallero del certamen con tres preseas doradas, otra de plata y otros récords que evidencian porqué el país es potencia de esta modalidad en el continente.