Aunque faltan menos de dos meses para que se venza el plazo para la entrega de las obras del Túnel de La Línea, tal como se pactó en un acuerdo conciliatorio celebrado en abril de 2015 entre el Instituto Nacional de Vías (Invías) y el representante legal de la Unión Temporal II Centenario (Utsc), Carlos Collins, todavía no se sabe con certeza cuándo finalizarán los trabajos.   El martes se realizó la mesa de seguimiento del proyecto, con participación de las veedurías ciudadanas, la firma de interventoría, y el acompañamiento de la Contraloría y la Procuraduría General de la República.   En la mesa, el contratista Unión Temporal II Centenario solicitó una prórroga de tres meses para culminar las obras del contrato que finalizará el 30 de noviembre, a lo que Carlos García Montes, director de Invías, expresó que dicha petición se estudiará y que en las próximas semanas se informará la decisión.   Sin embargo, de acuerdo con la veeduría y la interventoría, el tiempo solicitado por el contratista no garantiza la terminación de las obras, pues se requerirá como mínimo llevar el contrato hasta julio de 2017.   No obstante, “el contratista insiste en que terminará la obra en 3 meses. Por lo tanto, vamos a evaluar las conclusiones de esta mesa y haremos una valoración de los pros y los contras ante esta situación, para tomar la mejor decisión para el país”, aseguró el director de Invías.   Uriel Ortega, coordinador de la Veeduría Ciudadana del Proyecto, preguntó durante la mesa de seguimiento al director del Invías, Carlos García, acerca de la terminación de las obras y cuál es el estado del contrato de los equipos electromecánicos, a la par que exigió firmeza en las decisiones que se tomen para garantizar la terminación de las obras.   “Yo sí les pido hoy a todos, lo estoy haciendo sinceramente en representación de las veedurías, a todos especialmente al Invías, al interventor y al señor contratista, que nos digamos la verdad, porque cada que hablamos del Túnel de la Línea, en cualquier escenario es un tema de interés nacional  y es un asunto donde nos reclaman a nosotros que demos una respuesta de cuándo se va a poder terminar la obra”, puntualizó.   Tanto las veedurías especializadas del Quindío como la interventoría manifestaron preocupación e inquietudes por el cumplimiento del cronograma por parte del contratista, que tiene a su cargo la ejecución del túnel principal (que mide 8,6 kilómetros) y la construcción de las segundas calzadas en los tramos Calarcá-Intercambiador Américas (9,39 km) y Cajamarca-Intercambiador Bermellón (8,8 km).   En caso tal de que la prórroga se le conceda al contratista, esta no deberá afectar los otros cuatro contratos que tiene el proyecto, que son la instalación de los equipos electromecánicos para los túneles; el túnel piloto; el intercambiador Versalles y las obras anexas que conectan el túnel principal con Quindío.   “Queremos garantizarle a la comunidad que el Túnel de La Línea y sus obras anexas estén en operación el primer semestre de 2018”, apuntó García Montes.