La exposición, que incluye cinco reproducciones de importantes piezas faraónicas, como el escriba, estará abierta hasta el próximo día 15, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Vista el 8 de octubre.
La encargada de personas discapacitadas del Ministerio de Antigüedades egipcio, Tahany Nouh, explicó que con esta iniciativa se quiere mandar un mensaje: “Yo puedo ver con mis ojos, pero tú también puedes ver con tus manos”, si existe la posibilidad de tocar los objetos. Asimismo, en el marco de la exposición habrá talleres para que se “intercambien los roles” entre personas videntes e invidentes, y se echen abajo los prejuicios respecto a las capacidades de estas últimas, con el objetivo de que se les den más oportunidades en la sociedad. “Después de este experimento, quizás los videntes se den cuenta de las muchas habilidades que tienen los invidentes, de que hay cosas que (los videntes) no pueden hacer, pero ellos (los invidentes) sí pueden”, aseguró Nouh. Con esta finalidad se ha creado un juego para que todos toquen, sin ver, las reproducciones de unas estatuillas, colocadas en el interior de unas vitrinas ocultas con cortinas negras, y adivinen qué piezas arqueológicas son. Además, tuvo lugar un taller en el que los participantes -la mayoría de ellos niños y niñas de un colegio- olieron y tocaron varias especias y frutas, y tuvieron que identificarlas sin verlas.